Reseña: Dios Fulmine a la que escriba sobre mí

Reseña: Dios Fulmine a la que escriba sobre mí

12 Septiembre 2026 | libros

Hace unos días terminé de leer Dios fulmine a la que escriba sobre mí, de Aura García-Junco. Es un libro que acompaña el proceso de duelo, resignificación y reencuentro de la autora con su padre tras su muerte: H. Pascal, escritor y figura fundamental de ciertos circuitos de la literatura underground en México.

Aura reconstruye distintas facetas de él a partir de la biblioteca que heredó, de sus exlibris y de los rastros que dejó en otras personas. Como Aura hace la anotación de Marguerite Yourcenar en su libro:

"Una de las mejores maneras de conocer a alguien es a través de sus libros."

Aquí, esa búsqueda se vuelve también una forma de entender lo que permanece cuando alguien ya no está: los objetos, las lecturas, las historias compartidas y también los silencios.

Yo no conocía a H. Pascal antes de leer esto, pero gracias a la forma en que Aura habla de su padre pude descubrir qué tan cerca había estado de sus influencias. Me sorprendió reconocer referencias al under y a la escena gótica mexicana; uno de los momentos que más me emocionó fue leer sobre los conciertos en el Circo Volador y encontrar menciones a Lacrimosa, una de mis bandas favoritas. También aparece Goliardos, un proyecto que no tenía en el radar y que probablemente pude haber cruzado en algún viaje al Chopo o en las ferias del libro del Zócalo. Tal vez me perdí parte de ese universo por no vivir en la Ciudad de México, pero ahora tengo la misión de buscar más información al respecto.

Una lectura que requiere pausa

El libro tiene un ritmo muy bueno, aunque no creo que deba leerse con prisa. "La muerte aparece desde el inicio como un espacio íntimo, oscuro y silencioso"; una presencia que no solo habla de la ausencia, sino de aquello que contiene nuestros recuerdos. Por eso me parece que sus nueve capítulos se disfrutan más si se leen con pausas, dejando que cada uno encuentre su lugar.

También me hizo reflexionar mucho sobre la relación con los padres. En mi caso, mi padre también es artista y entendí muy bien esos momentos agridulces en los que parece que se celebran más los triunfos artísticos de sus alumnos que de su propio hijo. No necesariamente porque haya menos cariño o reconocimiento, sino porque, al ser hijo de un artista, a veces se siente que se espera de ti que sigas ese camino, como si fuera lo mínimo que podrías hacer. Esa sombra no siempre pesa igual, pero está ahí. García-Junco lo expresa bien: "entre menos condescendía a lo que él quería, menos nos aguantábamos. Fui su antagonista, para mí no era el maestro ni el ídolo."

Y quizá ahí está una de las mayores virtudes del libro: permitir que un padre sea contradictorio, brillante, doloroso, querido y cuestionable al mismo tiempo.

Otro de los temas más importantes del libro es el choque entre generaciones. En algún momento pensé que mis padres eran liberales o al menos mi padre, pero con el tiempo entendí que el feminismo y la manera en que ven a las generaciones jóvenes los colocan frente a una tensión difícil de resolver. Aura escribe sobre esa incomodidad sin suavizarla: habla de las violencias que pueden esconderse detrás de la figura del artista, del maestro y de los ambientes bohemios, también de cómo el MeToo marca el final de una época para muchos hombres que no saben cómo enfrentarse a esos cambios.

Al final, Dios fulmine a la que escriba sobre mí también habla de algo que todos enfrentamos tarde o temprano: nuestros padres son falibles. Reconocerlos como personas ajenas a nosotros, con sus propias limitaciones, deseos y heridas, puede ser un proceso tardado y doloroso. Incluso la memoria participa en esa transformación: no recordamos nuestra infancia de la misma manera a los veinte que años después; vamos reescribiendo el relato conforme cambiamos.

Recomiendo mucho darle una oportunidad a este libro, pero leerlo desde la reflexión. No es una historia para correr hacia el final, sino para detenerse en sus preguntas: qué heredamos de nuestros padres, qué hacemos con sus silencios, cómo los recordamos y cómo aprendemos a verlos más allá de la imagen que construimos de ellos.

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